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Note

domingo, 21 de marzo de 2021

UNA TARDE CUALQUIERA

Ese aroma a casa abandonada, de cueva en la cantera, de depósito de agua, de colegio jubilado o ex-sanatorio de tuberculosos, tumbas húmedas de ladrillos rojos...

En aquellos lugares nos metíamos de pequeños: era mucho más fácil sollarse las rodillas cada 5 minutos que tener amigas. Normalmente había que subir por una gran tapia blanca, que podía tener trozos de cristales arriba. Una vez dentro, las paredes estaban llenas de faltas ortográficas. Aquellos lugares sombríos de supuestas jeringuillas y mierdas secas amagadas bajo el escombro; de palomas criando en cada rincón como si no hubiera un mañana; de meadas amarillas contra la pared desconchada y quebradiza, arañas de culo gordo y negro, de patas largas.

Y lo reconfortante después de todo: saber que la pelota de fútbol estaba fuera, fiel y despellejada, ahuevada por los punterones que le daban los que no podían tirar más fuerte, como yo.

Lo único que echo de menos es a mi abuelo gritándome desde el porche, era increíble, todo el pueblo escuchaba mi nombre. Si alguien me hubiera preguntado, no te da vergüenza que te llame así? No hubiera entendido nada: la mesa estaba puesta. Ojalá hoy me siguiera llamando.

THA

domingo, 14 de marzo de 2021

ÚLTIMO ROUND

Román González “Chocolatito” perdió ayer su combate por decisión dividida, y en general el boxeo volvió a perder por culpa de un juez, Carlos Sucre, que vio ganar a Estrada y calificó de forma esperpéntica el peleón; un ejemplo, el último round se lo da a Estrada cuando el chocolate reparte durísimo y lleva al “gallo” cerca del knock-out... La buena noticia es que el juez ha sido suspendido momentáneamente por la AMB.

Pero esto no es nada comparable con la verdadera pérdida que supone la muerte, que en paz descanse, de uno de los mejores púgiles de la historia: Marvin Hagler, “Marvelous”. Uno de los mejores porque está por ahí un tal Ali, Tyson, Roberto Durán… Su mujer lo encontró sin vida en casa. Residía hasta ayer en New Hampshire, estado de los EEUU conocido también como el “Estado de Granito”, y claro, ahí Hagler es el Dios oficial; porque Hagler era más duro que el carburo, más duro que el oído de un teniente de 200 años… no lo tumbó nadie y que haya muerto puede que confirme la existencia de Dios porque otro no ha podido ser.

El otro día hablaba con un amigo (y casi al único que le va a interesar esto pero me da igual) de esos raros que también le gusta el boxeo y me decía que su ídolo boxístico es “La Cobra” Hearns; en estos días se va a recordar mucho la pelea Hagler Vs Hearns, ése primer round de infarto que jamás se va a repetir por la calidad, la agresividad y el radar (ojo que es palíndromo) de ambos púgiles. Los golpes que recibe Hagler en el Primer Round sólo los aguanta otra persona y se llama… ¡Nadie! Hagler se lo Cobra caro y lo destruye en el tercero, pero eso es otra historia, como la derrota contra Ray Leonard, su última pelea…

La belleza en sus golpeos, la precisión, y el baile sobre la lona hacen que sea el mejor peso medio de siempre, un boxeador sencillamente Invencible y Maravilloso: los amantes de este deporte le recordaremos siempre. Nos vemos en el último round.

THA

viernes, 26 de febrero de 2021

VIVAMOS COMO "LOS MUERTOS"

Puede que *la colina más alta* haya conocido hoy su tema de introducción...

https://www.youtube.com/watch?v=QCDaOhXbiNM... Siempre decimos eso de, "que descanse en paz", o "que en paz descanse", e imaginamos a ese pariente, amigo, enemigo, da igual... libre de todo prejuicio, de toda carga y malestar, rendido por el sosiego, relajado al completo, feliz y ligero al fin: como un paño de seda desplazándose inalcanzable en el aire. Y es que así quisiéramos vivir, casi adoramos esa imagen. ¿Si dijera, vivamos como los muertos, nos convertiríamos en muertos vivientes?

Más allá de lo religioso, místico y humorístico, aquí os dejo un capítulo más de Cada Día Escribo El Libro, el programa de radio de Margaretto, amico, poeta, escritor, Edi-thor, locutor y loco, en compañía de Miquel Reverté.

https://www.radiorapita.cat/programs/cadadiaescriboellibro/radiorapita_podcast_13946

En esta ocasión mezclan los versos de Edgar Lee Masters con el toque folklórico de Fabrizio de André, radiotransportándonos a Spoon River, un lugar donde los muertos todavía tienen mucho que decir.

THA

sábado, 7 de noviembre de 2020

EN EL MURO

Cuando llegué esta mañana a la playa del Guijarro hacía viento y un fuerte oleaje, el cielo estaba completamente despejado a excepción de una barra densa y blanca al horizonte, de alta como 20 petroleros, calculé al compararla con uno que pasaba. No había nadie en la playa a excepción del señor Vara cuyas luces de navidad deja encendidas todo el año.

El muro del paseo marítimo estaba mojado por las olas y me senté en una zona seca, pensando que no me alcanzarían. Sabía que en esa zona del muro vivía una rata “sin nombre”. La veía con frecuencia. Una rata que vivía entre el muro, las rocas de contención y el guijarro. Tiene los bigotes húmedos y ralos, el morro afilado, la columna encorvada y los dedos en garra: un ser repugnante, pero que a base de verla ya no me importunaba, de hecho más bien todo lo contrario. En ese instante recordé a Marvin, una araña negra que le dio por vivir en el retrovisor de mi coche durante seis meses, detrás del espejo. Entre el retrovisor y la luna de la puerta tejía su tela, donde caían insectos de todo tipo que luego mataba y embalsamaba. Jamás me dio asco Marvin, la imaginaba en el sillón de su salón, fumando un puro mientras miraba magnánima sus cadáveres colgando del techo, ni esta rata ahora, ¡pero quién soy yo!... y así vivo desde hace un tiempo que no hay avispa que se ahogue en una piscina si lo presencio. No busco ser mejor persona, tampoco creo en la reencarnación, pero si se derrumba todo puede que clave las rodillas en el suelo y pida clemencia.

EL viento rizaba el mar, y el sol grande incidía en cada onda convirtiendo la totalidad en un extenso manto brillante que al golpear la orilla, se abría como el champán. Conozco los montes que abrazan la playa, y esas rocas viejas, rocas afiladas con las que alguna vez me corté; esas viejas rocas todavía cortan. Una serie de olas crecieron demasiado pues perdí de vista las gaviotas que por ahí flotaban y cuando me di cuenta se había levantado ante mí un gran bloque de agua, y el muro se mojó al completo.

THA

domingo, 25 de octubre de 2020

HUELGA 2020 OJALÁ ME EQUIVOQUE

Esto no es un ataque gratuito al gremio en absoluto, es una exposición de razones por las que creo que la “comunidad médica” constituye el sector más anodino, endeble, y menos reivindicativo que existe a día de hoy en España; una breve radiografía pesimista de por qué el médico y resto de compañeros debe ir a la huelga, y de por qué probablemente está destinada al fracaso.

El médico es un ser que se constituye desde la individualidad, su transformación a médico no transcurre en un ambiente de comunidad real; es cierto que en la carrera se hacen grupos de prácticas, amigos, etcétera, y el periplo culmina en un examen en el que debes destacar sobre tus compañeros para poder elegir antes que ellos la especialidad que “te gusta”. Una vez que has elegido y empiezas a trabajar como MIR (médico interno residente), obviando que algunos quieren destacar por encima de otros para ser mejor considerados, conoces la carrera de ratas que es la bolsa de trabajo: ganar puntos publicando, haciendo cursos, tesis, máster de 4000 euros y etcétera para que cuando salgas del MIR estés situado en la bolsa por delante de tus compañeros (no consigues una plaza directamente cuando terminas el MIR//creencia extendida en la población no sanitaria, supongo porque antiguamente sería así) y te puedan llamar antes para ofertarte un miserable contrato de un mes en un pueblo a 80 km de donde vives.

Un apunte: un curso de varios fines de semana on-line que cuesta 120 euros y se aprueba con el esfuerzo de soltar básicamente los 120 euros, puntúa más en la bolsa que una publicación en una revista de impacto (revista internacional relevante en la comunidad científica): ¿cómo queremos que la medicina se convierta en un espacio de investigación y ciencia, premiando lo mediocre, sabéis lo que cuesta publicar un artículo en una revista de impacto?

Así que es normal que en el ADN del médico se encuentre el gen del individualismo.

El médico, los enfermeros, técnicos tenemos a mano la maquinaria: si te sucede algo, el mismo día te puede echar un ojo un colega, hacerte una prueba de imagen o un análisis de orina, faltaría más, pero esto también te puede deformar el punto de vista de cómo funciona realmente el sistema público de salud: se nos olvida que así no funciona para todos y hasta que un familiar no sufre las consecuencias de ser mal atendido, no nos enteramos. Porque no hay una conciencia colectiva, porque ésa empatía de la que tanto se habla y se larga en la consulta: “si, si, entiendo por lo que pasa”, es realmente una muletilla para calmarle un poco: todo el mundo sabe que puedes ser educado, cálido en el trato… pero no puedes saber por lo que pasa nadie porque tú no eres esa persona ni sus circunstancias (principal razón evidentísima). ¿Qué hay que reivindicar si lo tengo todo a mano, si a mi me funciona?

Dicho esto, el médico siente una presión social e hipocrática de responsabilidad para con el paciente, con el que tiene un pacto de buena praxis. Justo esto le otorga al médico, aunque cada vez su figura se ve más deteriorada o deformada, un estatus superior, respetado en los medios de comunicación, un ser casi en las nubes, que no digo que esté mal porque es un trabajo de cara al público con el público más complejo, pero es lo que le faltaba al ser individualista y narcisista (los hay numerosos) que va por delante de sus compañeros: que lo sitúen en las nubes.

Vale, pero es que no estamos en las nubes, ni somos los mejores porque en realidad nuestras condiciones laborales son deficitarias, la estructura es deficitaria por culpa de la política irresponsable (basta ya de decir eso de que soy apolítico, la política no me importa, me suda un pijo…) con menos empleados de los que necesita un servicio para que funcione correctamente, esto es, para que pueda asumir una cantidad de pacientes con la calidad que se merecen, lo que origina vicios endémicos organizativos. Porque los horarios son inhumanos en lo que respecta sobre todo al trabajo en urgencias. Si el médico no tiene ni idea por lo que está pasando el paciente porque no puede, el no médico no sabe lo que es trabajar 24 horas en urgencias (ejemplo de vicio endémico) por la misma razón. Trabajar con el público más complejo (preocupado, dolorido, malhumorado, demandante e irrespetuoso alguna vez, al borde de la muerte y por qué no decirlo: contagioso) durante 24 horas y hacerlo bien es casi imposible: ¿por qué se libra 24 horas únicamente tras una jornada de este calibre, cuando en la mayoría de sectores gozan de un descanso hasta de 5 días consecutivos? ¿Pero qué es esto? ¿Qué significa que por real decreto se pueda contratar a personal sin formación especializada? ¿Qué significa que el médico tenga un sueldo base de 1000 euros? ¿Para qué voy a repetir los contratos que se ofrecen y para qué recalcar que alguien no consigue una plaza fija hasta pasados aproximadamente los 40 años y por lo tanto más de 20 años dedicados a la profesión?

Son muchas más las razones por las que los residentes y el resto de médicos se encuentran en condiciones deplorables respecto a lo que merecen, razones que en realidad están ahí casi de siempre. A los veteranos de la medicina que dicen eso de: “cuando yo era joven no libraba las guardias” como dejando caer que la situación es más que decente, que sepan que están superados por completo, rebasados, en su alrededor se ha cerrado un círculo; es decir, que no hay contra-frase posible, silencio como mucho.

Hoy corren tiempos de crispación política e ideologías que nos polarizan brutalmente, pero la salud es un ámbito en el que todos evidenciamos su descuido, como un hogar que se deja de habitar, en el que se deja de invertir. Las consecuencias son un sistema de salud cogido con pinzas para que funcione con lo justo, lleno de parches, frágil, mediocre, con una calidad asistencial menguante, conformado por profesionales competentes pero cansados (hay recordar aquí que el sector sanitario es el que presenta mayor absentismo laboral en el último informe del 2020) y desmotivados.

Podemos reunirnos los amigos la enésima vez a beber cerveza y decir que es el momento para reivindicarnos, que tenemos fuerza para cambiar las cosas, ahora que nuestro trabajo es más reconocido que nunca… pero el cielo se nos cae encima cuando recordamos al llegar a casa que hay que pagar la escuela privada de los críos y las dos hipotecas y lloramos amargamente con los ojos secos. Pero no son los críos y las hipotecas: es que te importa una mierda mejorar la calidad asistencial (¿dónde está el compromiso?) y tus condiciones laborales (¿dónde está la inteligencia?) a cambio de cobrar un poco menos por un pequeño período de tiempo.

Y esto es lo que genera una sociedad individualista (aquí es donde no está el compromiso) y narcisista (aquí la falta de inteligencia al amputar cualquier punto de vista exógeno) que cree que vive bien y está bien situada en un lugar inmejorable cercano a las nubes.

THA

jueves, 10 de septiembre de 2020

La Palabra Hueca//Palabras Más Palabras menos

A muy poca gente le gustan las palabras porque las definiciones son odiosas, sí, las definiciones, no las comparaciones...

Crees vivir en democracia y un día te das cuenta de que sucede la no democracia, y otro día adviertes que la no democracia es la arquitectura de la vieja democracia en la que creías vivir. Podríamos llamarla directamente de otra manera pero seguro que pronto boicotearíamos la nueva palabra. Porque el ser humano es así, es un animal que viviendo de la ciencia infusa, comiendo de los árboles sin pudor y sin parásitos en su carne, prefirió comerse un manzanón, eso sí, era un manzanón.

Dicen que la nada constituye a la jarra como tal, el centro, el hueco o vacío y que sin este la jarra sería cualquier otra cosa menos jarra; al igual aseguran que la comunidad tal y como queda definida no puede alcanzarse, porque cuando vemos cómo funciona, el vector de sus relaciones, puede apreciarse que justamente lo genuino de la comunidad, falta en nuestra comunidad: somos la comunidad de los que no tienen comunidad (Roberto Esposito).

Así sucede con muchas cosas a los que muchos pensadores llaman mitos, como mitos de la cultura, el mito del nacionalismo, el mito de la amistad... al final todos sabemos que estamos con alguien o somos amigo de alguien porque nos aporta bien-estar, o nos conmueve, o lo que sea, pero que si no recibiéramos “eso” (aquí resuena lo de: somos amigos desde la infancia) no seríamos amigos, pareja, etc, pero el mercantilismo suena asqueroso y lo adornamos con una palabra que nos haga más llevadera la respiración.

Desde la magnífica aberración que supone el ser humano, su existencia, su capacidad para llegar a Marte, crear aceleradores de partículas y dejar morir a la gente de hambre... hay dos extremos a los que uno no debe llegar: el de no dudar de sus pensamientos y creerse magnífico sin saberse aberración y animal, y el de pedir perdón por haber nacido.

https://www.youtube.com/watch?v=Vz7ldP-11AU

miércoles, 17 de junio de 2020

El abrazo

Las aguas cayeron serenas y constantes hasta satisfacer la tierra. En un descenso del terreno se formó un hermoso charco; lancé una piedra y claro, se produjo el efecto del sólido sumergido en el líquido. Las ondas circulares se extendieron hasta disolverse en el agua. Pensé, y te abracé. Ésa es nuestra historia: el pensamiento lo volcamos en una acción y esta se expande hasta disolverse en la humanidad.

Carmen Izquierdo Gallego