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Note

sábado, 1 de mayo de 2021

Consejos extraídos de la basura

Me llamas, y me esperas con el cuenco frío de tus miserias de siempre;
pero esta vez me ha sentado mal, la náusea me dura largo rato.

Al contenedor hay que echar la basura con bolsa.

THA


viernes, 23 de abril de 2021

IGUALDAD

Hay mujeres que piensan que el feminismo es que las mujeres tienen que ponerse las pilas y matar más a sus hombres para que las puedan meter en el calabozo ante cualquier sospecha de maltrato, como a ellos, que viven esa permanente presión sobre sus cabezas. Las comparaciones son odiosas, sobre todo cuando se compara a lo brutote. Te he puesto el disco al revés, pa que sepas cómo suena alterado, con que no se entienda lo he logrado. Igualdad. Bruta. Tablas entre dos jugadores malos.

THA

viernes, 16 de abril de 2021

Tú y yo

Lo siento, que sepas que todas las canciones que me recordaban a ti las he destrozado,  con la mente en blanco me las he fumado ¿no te parece que el ser humano es increíble? no lo niegues… el ser humano es increíble. 

He reescrito el guión. Ahora somos tú y yo, y no pasa nada más. Estamos en el aire, volando en círculos, qué más da, quizá en espiral (sigo siendo romántico); el viento me peina de una manera absurda el pelo y te hace reír, eso es fantástico. 

Aquí hay dos cervezas. 

Llegamos a la playa, siempre hay una playa, siempre la misma canción, pero ahora somos tú y yo y apenas queda cerveza. Jamás he estado tan vivo, tan al fin. Ahora, coge mi mano, ahora que ruge el mar las notas de siempre.  

Al final del paseo hay un espigón, pero a nosotros las metáforas nos resultan extremadamente aburridas, así que damos la vuelta y seguimos caminando por la arena, chutando esas pelotitas de mar tan divertidas: aquello de la melancolía era demasiado pueril…

En la orilla cogías caracolas y cristalinas cuando me desvié hacia el chiringuito a comprar cerveza y un bocadillo de tortilla de patatas con mayonesa… ¿y ahora qué? Te dije al volver. Si, es increíble que esta última minucia te llene el corazón tanto como a mí.   


THA

domingo, 21 de marzo de 2021

UNA TARDE CUALQUIERA

Ese aroma a casa abandonada, de cueva en la cantera, de depósito de agua, de colegio jubilado o ex-sanatorio de tuberculosos, tumbas húmedas de ladrillos rojos...

En aquellos lugares nos metíamos de pequeños: era mucho más fácil sollarse las rodillas cada 5 minutos que tener amigas. Normalmente había que subir por una gran tapia blanca, que podía tener trozos de cristales arriba. Una vez dentro, las paredes estaban llenas de faltas ortográficas. Aquellos lugares sombríos de supuestas jeringuillas y mierdas secas amagadas bajo el escombro; de palomas criando en cada rincón como si no hubiera un mañana; de meadas amarillas contra la pared desconchada y quebradiza, arañas de culo gordo y negro, de patas largas.

Y lo reconfortante después de todo: saber que la pelota de fútbol estaba fuera, fiel y despellejada, ahuevada por los punterones que le daban los que no podían tirar más fuerte, como yo.

Lo único que echo de menos es a mi abuelo gritándome desde el porche, era increíble, todo el pueblo escuchaba mi nombre. Si alguien me hubiera preguntado, no te da vergüenza que te llame así? No hubiera entendido nada: la mesa estaba puesta. Ojalá hoy me siguiera llamando.

THA

domingo, 14 de marzo de 2021

ÚLTIMO ROUND

Román González “Chocolatito” perdió ayer su combate por decisión dividida, y en general el boxeo volvió a perder por culpa de un juez, Carlos Sucre, que vio ganar a Estrada y calificó de forma esperpéntica el peleón; un ejemplo, el último round se lo da a Estrada cuando el chocolate reparte durísimo y lleva al “gallo” cerca del knock-out... La buena noticia es que el juez ha sido suspendido momentáneamente por la AMB.

Pero esto no es nada comparable con la verdadera pérdida que supone la muerte, que en paz descanse, de uno de los mejores púgiles de la historia: Marvin Hagler, “Marvelous”. Uno de los mejores porque está por ahí un tal Ali, Tyson, Roberto Durán… Su mujer lo encontró sin vida en casa. Residía hasta ayer en New Hampshire, estado de los EEUU conocido también como el “Estado de Granito”, y claro, ahí Hagler es el Dios oficial; porque Hagler era más duro que el carburo, más duro que el oído de un teniente de 200 años… no lo tumbó nadie y que haya muerto puede que confirme la existencia de Dios porque otro no ha podido ser.

El otro día hablaba con un amigo (y casi al único que le va a interesar esto pero me da igual) de esos raros que también le gusta el boxeo y me decía que su ídolo boxístico es “La Cobra” Hearns; en estos días se va a recordar mucho la pelea Hagler Vs Hearns, ése primer round de infarto que jamás se va a repetir por la calidad, la agresividad y el radar (ojo que es palíndromo) de ambos púgiles. Los golpes que recibe Hagler en el Primer Round sólo los aguanta otra persona y se llama… ¡Nadie! Hagler se lo Cobra caro y lo destruye en el tercero, pero eso es otra historia, como la derrota contra Ray Leonard, su última pelea…

La belleza en sus golpeos, la precisión, y el baile sobre la lona hacen que sea el mejor peso medio de siempre, un boxeador sencillamente Invencible y Maravilloso: los amantes de este deporte le recordaremos siempre. Nos vemos en el último round.

THA

viernes, 26 de febrero de 2021

VIVAMOS COMO "LOS MUERTOS"

Puede que *la colina más alta* haya conocido hoy su tema de introducción...

https://www.youtube.com/watch?v=QCDaOhXbiNM... Siempre decimos eso de, "que descanse en paz", o "que en paz descanse", e imaginamos a ese pariente, amigo, enemigo, da igual... libre de todo prejuicio, de toda carga y malestar, rendido por el sosiego, relajado al completo, feliz y ligero al fin: como un paño de seda desplazándose inalcanzable en el aire. Y es que así quisiéramos vivir, casi adoramos esa imagen. ¿Si dijera, vivamos como los muertos, nos convertiríamos en muertos vivientes?

Más allá de lo religioso, místico y humorístico, aquí os dejo un capítulo más de Cada Día Escribo El Libro, el programa de radio de Margaretto, amico, poeta, escritor, Edi-thor, locutor y loco, en compañía de Miquel Reverté.

https://www.radiorapita.cat/programs/cadadiaescriboellibro/radiorapita_podcast_13946

En esta ocasión mezclan los versos de Edgar Lee Masters con el toque folklórico de Fabrizio de André, radiotransportándonos a Spoon River, un lugar donde los muertos todavía tienen mucho que decir.

THA

sábado, 7 de noviembre de 2020

EN EL MURO

Cuando llegué esta mañana a la playa del Guijarro hacía viento y un fuerte oleaje, el cielo estaba completamente despejado a excepción de una barra densa y blanca al horizonte, de alta como 20 petroleros, calculé al compararla con uno que pasaba. No había nadie en la playa a excepción del señor Vara cuyas luces de navidad deja encendidas todo el año.

El muro del paseo marítimo estaba mojado por las olas y me senté en una zona seca, pensando que no me alcanzarían. Sabía que en esa zona del muro vivía una rata “sin nombre”. La veía con frecuencia. Una rata que vivía entre el muro, las rocas de contención y el guijarro. Tiene los bigotes húmedos y ralos, el morro afilado, la columna encorvada y los dedos en garra: un ser repugnante, pero que a base de verla ya no me importunaba, de hecho más bien todo lo contrario. En ese instante recordé a Marvin, una araña negra que le dio por vivir en el retrovisor de mi coche durante seis meses, detrás del espejo. Entre el retrovisor y la luna de la puerta tejía su tela, donde caían insectos de todo tipo que luego mataba y embalsamaba. Jamás me dio asco Marvin, la imaginaba en el sillón de su salón, fumando un puro mientras miraba magnánima sus cadáveres colgando del techo, ni esta rata ahora, ¡pero quién soy yo!... y así vivo desde hace un tiempo que no hay avispa que se ahogue en una piscina si lo presencio. No busco ser mejor persona, tampoco creo en la reencarnación, pero si se derrumba todo puede que clave las rodillas en el suelo y pida clemencia.

EL viento rizaba el mar, y el sol grande incidía en cada onda convirtiendo la totalidad en un extenso manto brillante que al golpear la orilla, se abría como el champán. Conozco los montes que abrazan la playa, y esas rocas viejas, rocas afiladas con las que alguna vez me corté; esas viejas rocas todavía cortan. Una serie de olas crecieron demasiado pues perdí de vista las gaviotas que por ahí flotaban y cuando me di cuenta se había levantado ante mí un gran bloque de agua, y el muro se mojó al completo.

THA